lunes 6 de junio de 2011

Todo el mundo es imbécil

—Eres un imbécil —me dijo Clare Bayes—. Por suerte tú no eres mi marido. Eres un imbécil con mente detectivesca, y con esa clase de imbécil no se puede estar casado. Por eso tú nunca te casarás. Un imbécil detectivesco es un imbécil listo, un imbécil lógico, los peores, porque la lógica de los hombres en vez de compensar su imbecilidad, la duplica y la triplica y la hace ofensiva. La imbecilidad de Ted no es ofensiva, y eso es lo que permite y hace que me guste vivir con él. Él la tiene asumida, y tú todavía no. Eres tan imbécil que todavía confías en la posibilidad de no serlo. Aún te esfuerzas. Él no.
—Todos los hombres somos imbéciles.
—Todo el mundo es imbécil. Yo también. Si tú fueras Ted no me harías esas preguntas porque sabrías que yo podría contestártelas o no contestártelas y aunque a la larga daría lo mismo, uno busca la paz con la persona con la que vive mientras comparte con ella la vida diaria. Si te las contestara podría mentirte (y tendrías que aceptar la mentira como verdad) o decirte la verdad (y no estarías seguro de querer la verdad). Si no te las contestara podrías seguir insistiendo y yo podría enfadarme y discutir contigo o hacerte reproches y seguir sin contestar, o bien mirarte perpleja y quedarme callada durante días y seguir también sin contestar, hasta que te cansaras de mi mirada y de no oír mi voz. Nos condenamos siempre por lo que decimos, no por lo que hacemos. Por lo que decimos o por lo que decimos que hacemos, no por lo que dicen los otros ni por lo que hemos hecho. No se puede obligar a nadie a contestar a nada, y si tú fueras Ted o estuvieras casado lo sabrías muy bien. El mundo está lleno de bastardos ignorados que heredan las fortunas o la miseria de quienes no los engendraron. Ningún hombre ha sabido nunca si era padre de sus hijos, a pesar de los parecidos. En los matrimonios nadie contesta a lo que no quiere, y por eso acaban preguntándose poco. Algunos ni se hablan, no es raro encontrarlos.

Javier Marías, Todas las almas

1 comentarios:

Carlos Sandoval dijo...

"Los peores imbéciles, son los imbéciles con iniciativa..." me dijo alguna vez "alguien"...¡Me lleva! Y yo que iniciativa tengo tanta, tanta...